Para 8 personas:
12 cebollas amarillas
110 gr de mantequilla
250 ml de vino tinto
60 ml de coñac o brandy
2 litros de caldo de pollo
2 litros de caldo de carne
30 ml (2 cucharadas) de harina tostada clara
2 pizcas de nuez moscada
Sal y pimienta negra al gusto
24 rebanadas de baguette tostadas (1 cm de grosor)
2 dientes de ajo pequeños
400 gr de queso Gruyère rallado
Cortar las cebollas en cuartos y después en tiras cortas regulares. Derretir la mantequilla en una olla grande a fuego medio y añadir las cebollas.
Cocinar 15 minutos removiendo ocasionalmente hasta que estén tiernas. Subir a fuego medio-alto y continuar la cocción 15-20 minutitos más, removiendo con frecuencia y raspando el fondo, hasta que estén profundamente caramelizadas (color avellana oscuro).
Añadir el vino y el coñac, desgrasar y reducir casi a seco durante 3-5 minutos. Incorporar la harina tostada y cocinar1-2 minutos removiendo constantemente. Añadir los caldos en tres tandas, mezclando bien cada vez. Llevar a ebullición y cocinar a fuego medio-alto durante 30 minutos sin tapa, hasta que reduzca aproximadamente a la mitad. Añadir la nuez moscada y ajustar de sal y pimienta.
Frotar las tostadas con el ajo. Servir la sopa muy caliente en boles resistentes al horno, añadir dos cucharadas de queso dentro del caldo, colocar tres tostadas por bol y cubrir con el resto del queso. Gratinar 4-6 minutos hasta que el queso esté fundido y dorado. Dejar reposar 3 minutos antes de servir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario